Un momento. Un instante es suficiente para hacerme perder el control. Un susurro, una caricia, es lo único que hacía falta para comprar mi amor, pero he cambiado.
Una cita. Una flor. Un beso. Eran cosas que me hacían caer rendida, aunque ahora mismo me conformo con el asiento de atrás de tu coche.
Una cena, velas, violines, todo precioso, pero esta noche sólo quiero conocer cada rincón de tu piel, y mañana despedirte con un simple “hasta la vista”.
Puede que me arrepienta. Puede que mañana quiera volver a sentirte. Puede que me tiente el llamarte, pero algo que no va a poder ser es que marque tu número, no esperes una llamada que no llegará.
Y puedes ser que seas tú el que quiera volver a verme. Puede ser que quieras besarme de nuevo, pero no lo intentes, confórmate con aquel instante que vivimos detrás de las ventanillas de tu coche bañadas es nuestro sudor.
martes, 27 de abril de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
¿Qué es para ti la felicidad? Me preguntas mientras me acomodas sobre tu pecho.
Para mí, la felicidad es levantarme por las mañanas con los rayos del sol bañando mi cara. Es desayunar mientras suena mi música a todo volumen. Es ducharme mientras canto Times we had con el bote de champú como micrófono. Es vestirme mientras bailo al son de La Oreja de Van Gogh. Es salir a la calle dejando el reloj en casa, para perderme por las calles de mi ciudad sin pensar en cosas que puedan preocuparme. Es encontrarme con mi gente de siempre, en el sitio de siempre hablando de nuestras cosas, que aunque sean las de siempre, son fantásticas. Es comprar algo de comida y sentarme en la playa para notar la arena jugueteando entre los dedos de mis pies. Es contemplar el atardecer junto a mi cámara de fotos para capturar ese momento mágico, invisible para ojos insensibles. Es llegar a casa a las tantas después de una noche de risas, cervezas y más risas. Es dejarme caer sobre la cama deshecha sin molestarme siquiera en quitarme la ropa. Es cerrar los ojos mientras escucho los ruidos apacibles de la noche. Es dormirme pensando que si esa fuera mi última noche, mi vida habría sido perfecta. Para mí, eso es la felicidad.
¿Y yo? ¿No entro en tu idea de felicidad? Preguntas mirándome de reojo.
¿Tu? Respondo cerrando los ojos, tranquila. Ahora soy feliz, y a pesar de que algún día te marches, a la larga, volveré a ser feliz, y si decides quedarte, te hare un hueco en mi idea, pero hasta entonces, deja los planes de lado y limítate a abrazarme.
Para mí, la felicidad es levantarme por las mañanas con los rayos del sol bañando mi cara. Es desayunar mientras suena mi música a todo volumen. Es ducharme mientras canto Times we had con el bote de champú como micrófono. Es vestirme mientras bailo al son de La Oreja de Van Gogh. Es salir a la calle dejando el reloj en casa, para perderme por las calles de mi ciudad sin pensar en cosas que puedan preocuparme. Es encontrarme con mi gente de siempre, en el sitio de siempre hablando de nuestras cosas, que aunque sean las de siempre, son fantásticas. Es comprar algo de comida y sentarme en la playa para notar la arena jugueteando entre los dedos de mis pies. Es contemplar el atardecer junto a mi cámara de fotos para capturar ese momento mágico, invisible para ojos insensibles. Es llegar a casa a las tantas después de una noche de risas, cervezas y más risas. Es dejarme caer sobre la cama deshecha sin molestarme siquiera en quitarme la ropa. Es cerrar los ojos mientras escucho los ruidos apacibles de la noche. Es dormirme pensando que si esa fuera mi última noche, mi vida habría sido perfecta. Para mí, eso es la felicidad.
¿Y yo? ¿No entro en tu idea de felicidad? Preguntas mirándome de reojo.
¿Tu? Respondo cerrando los ojos, tranquila. Ahora soy feliz, y a pesar de que algún día te marches, a la larga, volveré a ser feliz, y si decides quedarte, te hare un hueco en mi idea, pero hasta entonces, deja los planes de lado y limítate a abrazarme.
viernes, 2 de abril de 2010
¿Recuerdas?
Una luz. Un brillo. Una ilusión. Una sonrisa. Una caricia.
Un algo que ha desaparecido, que ya no está.
Un ruido. Un sonido. Un olor. Un sabor. Una mirada.
Una sensación que se ha perdido, que no encuentro.
Tic Tac. El tiempo pasa, se agota, se marcha para no volver.
Y algún día te lamentaras de no haber aprovechado, de no haber vivido.
Pero yo me niego a lamentarme, me niego a reprocharme a mi misma el tiempo perdido.
Por eso te invito: Ven, coge mi mano. Piérdete conmigo.
Vayamos a un sitio donde el tiempo se pare, donde las manecillas del reloj se detengan.
Sígueme, prometo no perderme. Sígueme, prometo no huir. Sígueme, prometo seguirte.
Una luz. Un brillo. Una ilusión. Una sonrisa. Una caricia.
Un algo que ha desaparecido, que ya no está.
Un ruido. Un sonido. Un olor. Un sabor. Una mirada.
Una sensación que se ha perdido, que no encuentro.
Tic Tac. El tiempo pasa, se agota, se marcha para no volver.
Y algún día te lamentaras de no haber aprovechado, de no haber vivido.
Pero yo me niego a lamentarme, me niego a reprocharme a mi misma el tiempo perdido.
Por eso te invito: Ven, coge mi mano. Piérdete conmigo.
Vayamos a un sitio donde el tiempo se pare, donde las manecillas del reloj se detengan.
Sígueme, prometo no perderme. Sígueme, prometo no huir. Sígueme, prometo seguirte.
domingo, 21 de febrero de 2010
Mi vida era como una noche sin luna antes de encontarte, muy oscura, pero al menos habia estrellas, puntos de luz y motivaciones…
Y entonces tú cruzaste mi cielo como un meteoro. De pronto, se encendió todo, todo estuvo lleno de brillantes y belleza.
Cuando tú te fuiste, cuando el meteoro desapareció por el horizonte, todo se volvió negro.
No habia cambiado nada, pero mis ojos habian quedado cegados por la luz. Ya no podían ver las estrellas, y nada tenia sentido.
Y entonces tú cruzaste mi cielo como un meteoro. De pronto, se encendió todo, todo estuvo lleno de brillantes y belleza.
Cuando tú te fuiste, cuando el meteoro desapareció por el horizonte, todo se volvió negro.
No habia cambiado nada, pero mis ojos habian quedado cegados por la luz. Ya no podían ver las estrellas, y nada tenia sentido.
Encerrada en mi pequeña burbuja, buscando la manera de salir de este mundo que yo misma he creado, registrando cada rincon en busca de esa llave maestra que siempre soluciona todos mis problemas... tú.
Te busco pero no te encuentro, miro en todos los lugares pero sigues sin aparecer, extrañas sensaciones me invaden ¿donde estas? ¿por qué no estas aqui conmigo?
Sigo tu busqueda, pero sigue siendo en vano, me vuelvo a mi rincon, a esa pequeña burbuja de la cual ansio salir pero no puedo. Me pregunto donde puedes estar, quien te ha esondido, quien te ha hecho prisionero de su ser.
Suspiro, lagrimas recorren mis mejillas, mi unica solucion se ha esfumado, volatilizado, escurrido entre mis manos. Llanto, tristeza se apoderan de mí, de mi mente, de mi cuerpo...
Lucho, resisto, agoto todas mis fuerzas, espero un milagro, y empequeñezco al no verse cumplido mi deseo.
Desespero, agonizo, veo mi final cerca. Sufrimiento, dolor, ya no resisto mas. Y ahi estas tú.
Luz, brillo, serenidad, te haces cargo de mi cuerpo frio y quieto. Me tocas, me rozas, me abrazas, me besas. Respiro, me muevo, te veo y sonrio.
Coges mi mano y me alejo de alli. Veo de lejos la burbuja que desparece por momentos. Me giro, te admiro, y vuelves a sonreir.
Lejos, muy lejos, sin rastro de lo pasado. Me acerco, te acercas, te toco, me tomas, desaparecemos.
Nuevo mundo, nuevas sensaciones, nuevos lugares, nuevas reacciones... pero siempre el mismo amor.
Te busco pero no te encuentro, miro en todos los lugares pero sigues sin aparecer, extrañas sensaciones me invaden ¿donde estas? ¿por qué no estas aqui conmigo?
Sigo tu busqueda, pero sigue siendo en vano, me vuelvo a mi rincon, a esa pequeña burbuja de la cual ansio salir pero no puedo. Me pregunto donde puedes estar, quien te ha esondido, quien te ha hecho prisionero de su ser.
Suspiro, lagrimas recorren mis mejillas, mi unica solucion se ha esfumado, volatilizado, escurrido entre mis manos. Llanto, tristeza se apoderan de mí, de mi mente, de mi cuerpo...
Lucho, resisto, agoto todas mis fuerzas, espero un milagro, y empequeñezco al no verse cumplido mi deseo.
Desespero, agonizo, veo mi final cerca. Sufrimiento, dolor, ya no resisto mas. Y ahi estas tú.
Luz, brillo, serenidad, te haces cargo de mi cuerpo frio y quieto. Me tocas, me rozas, me abrazas, me besas. Respiro, me muevo, te veo y sonrio.
Coges mi mano y me alejo de alli. Veo de lejos la burbuja que desparece por momentos. Me giro, te admiro, y vuelves a sonreir.
Lejos, muy lejos, sin rastro de lo pasado. Me acerco, te acercas, te toco, me tomas, desaparecemos.
Nuevo mundo, nuevas sensaciones, nuevos lugares, nuevas reacciones... pero siempre el mismo amor.
miércoles, 27 de enero de 2010
Princesa callejera
Por él cambio toda su vida.
Cambió una habitacion vacia por un castillo.
Cambio las luces de neón por estrellas.
Cambió su vestido de lentejuelas por pequeños volantes.
Cambió la falsa belleza por belleza natural.
Cambió las malas compañias por amistades de verdad.
Cambió la vergüenza por humildad.
Cambio su trabajo, para poder empezar a vivir junto a él.
Cambió una habitacion vacia por un castillo.
Cambio las luces de neón por estrellas.
Cambió su vestido de lentejuelas por pequeños volantes.
Cambió la falsa belleza por belleza natural.
Cambió las malas compañias por amistades de verdad.
Cambió la vergüenza por humildad.
Cambio su trabajo, para poder empezar a vivir junto a él.
martes, 19 de enero de 2010
Tiene que haber un lugar donde ir a parar
Y si, me duele.
Me duele pensar que no puedo verte. Pero me duele mas pensar que Ella si te puede ver.
Pensar que Ella puede tocarte, acariciarte, abrazarte.
Y si, me duele.
Porque hay palabras que duelen como puñales clavandose en el pecho. Porque cuando pienso en esas palabras noto como algo se rompe en mi interior, y tengo miedo a saber que es.
Y si, me duele.
Me duele pensar en que lo que se rompe es algo muy precidado para mi.
Algo que queria mantener intacto, pero ahora mismo esta agrietado, a punto de deshacerse en un monton de pedazos.
Y si, me duele.
Y por mas que lo pienso, sigue doliendo...
Me duele pensar que no puedo verte. Pero me duele mas pensar que Ella si te puede ver.
Pensar que Ella puede tocarte, acariciarte, abrazarte.
Y si, me duele.
Porque hay palabras que duelen como puñales clavandose en el pecho. Porque cuando pienso en esas palabras noto como algo se rompe en mi interior, y tengo miedo a saber que es.
Y si, me duele.
Me duele pensar en que lo que se rompe es algo muy precidado para mi.
Algo que queria mantener intacto, pero ahora mismo esta agrietado, a punto de deshacerse en un monton de pedazos.
Y si, me duele.
Y por mas que lo pienso, sigue doliendo...
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